Mi mano tiembla. Y en un abrir & cerrar de ojos. El desapareció. Miro todos los lados posibles que encuentro. El parque lleno de niños riendo, de madres conversando. Heladeros vendiendo sus productos; niños aclamando por ellos.
Camino, mis pisadas cada vez se convierten en mi derrumbe. Trato de llegar al umbral de la vereda.
Sin rastro alguno de él. Sin un movimiento firme de mi cuerpo. Caí.
Te he visto llorar
Te he visto sonreír
Te siento.
Por más que la oscuridad
Trate de separarnos
Ahí estaré.
Y cuando el mundo
Se acerque al final te
Arropare en mis brazos
Y juntos esperaremos
El final.
El final de nuestro mundo soñado
Pero el inicio de la eternidad
De nuestras almas.
Mi cuerpo lánguido, fue sujetado. La gente murmuraba en coro. Algunos preocupados.
Una señora se acerco, sujeto mi mano; aparto el mechón de pelo que cubría parte de mi rostro. Pedían que tuviera los ojos abiertos, que por nada del mundo los cerrara. Parpadee.
Cuando la felicidad se
Asoma y el calvario se
Aleja. La envidia de
Aquellos que nunca te
Quisieron se acentúa
Y tú desgracia esa
Que tanto anhelan
Parece carcomer aquel
Mundo soñado.
0 Comentarios:
Publicar un comentario